Discusión : ¿ es el hombre bueno o malo por naturaleza ?
Contexto (1) : consulta de fisioterapia; niño de ocho años aficionado al baloncesto; padre acompañante.
Desarrollo :
- Fisioterapeuta (F) : oye, Fulanito, ¿ viste ayer el partido de baloncesto sobre ruedas de los paralímpicos ?
- Criatura (C) : un poco pero no me gustó.
- F : ¿ y eso ?
- C : es un rollo.
- Padre (P), temeroso ante la perspectiva de que el niño diga alguna inconveniencia : ¿ por qué ? Si tienen mucho mérito...
- C : a mí me gusta cuando machacan la canasta y ninguno lo hizo.
- F : bueno, es que no pueden.
- C : por eso es un rollo.
- P, dispuesto a salvar la situación : pero seguro que valoraste el esfuerzo que supone.
- N : ¿qué esfuerzo? Pero si van sentados...
- P, escandalizado, más por el gesto de guasa del F que por las palabras de la C : qué burro eres a veces, hijo mío.
Contexto (2) : parque frente a museo; pájaros picoteando la comida que les arrojan los visitantes; niño pequeño, de no más de cinco años, intentando agredirlos ( a los pájaros, a los visitantes empezará con algo más de edad ).
Desarrollo :
- Turista (T) : ¿ por qué los asustas ?
- Criatura (C) : porque se comen el pan.
- T : pero si la gente echa el pan para que se lo coman.
- C : no, lo echan para que se acerquen.
- T : ¿ y tú, por qué los asustas entonces y no dejas que se acerquen?
- C : porque se comen el pan.
- T : ¿ y por qué no quieres que se coman el pan ?
- C, tras un rato pensativo : Si no hay pan no vienen.
Y sale corriendo para intentar golpear a una paloma, que remonta el vuelo in extremis.
Contexto (3) : hall en la cubierta interior de un crucero; grupo de niños desde seis a diez años, participando de un juego donde deben completar un listado de pruebas antes que el equipo rival; pasaje contemplando una exhición culinaria.
Desarrollo :
- Criaturas (C), varias voces : oiga, señor, ¿ nos puede ayudar ?
- Interpelado (I) : claro, chicos, ¿ qué necesitáis ?
- C : ¿ quién es el HC ?
- I : ¿ el HC ? Ni idea, pero ¿ a qué te refieres ?
- C, le muestran un papel : es el nombre de uno de estos...
- I, lee el nombre del capitán y varios tripulantes : ah, vale, que es alguien de la tripulación. Allí está la foto del cuadro de mando, seguro que de allí lo sacáis.
- C : ya hemos mirado, pero no pone nada de HC.
- I, desilusionado : pues no sé. Si os puedo ayudar de otro modo...
- C : también necesitamos un chiste.
- I : buff, no me acuerdo de ninguno.
- C, nerviosos, hablando entre sí : vámonos que seguro que el otro equipo ya tiene todas las respuestas.
- I, al verlos irse contrariados : ¿ y alguna otra cosa ?
- Una de las C, ratilla vivaracha : si ve al otro equipo, por favor, ayúdeles.
- I, sorprendido ante tan noble gesto : ¿ ayudarles ? ¿ No te importa que os ganen ?
- C : pero si usted no sabe nada...
Conclusión : que saque cada cual las suyas.
viernes, 31 de agosto de 2012
miércoles, 25 de julio de 2012
El vuelo del Cóndor
El cóndor había observado, desde aquella su atalaya, el tranquilo paso de las nubes. El viento había amainado hasta sentarse a su lado para susurrarle sus planes grandilocuentes. Quería flirtear con el pináculo de la torre Eiffel, y le proponía que le acompañase. El cóndor movió la cabeza con suavidad, repasando su vasto territorio. Sí, quizá le conviniera un eventual cambio de aires. Aceptó y salieron con el alba, precisamente en la dirección del sol naciente.
El cóndor elevó majestuoso su corpachón y pronto alcanzó la altura adecuada para su económico planeo. Allí abajo se sucedían las praderas, los frondosos bosques y los eventuales poblamientos humanos. Sólo descendió en una ocasión para beber agua, justo antes de encontrarse con el océano. Descansó sobre un acantilado, preguntándose si el mundo que le esperaba al otro lado sería igualmente hospitalario. Si habría altas cordilleras, caudalosos ríos y exuberantes vergeles. El viento le apremió, impaciente por conocer París y allá que fueron ambos, ave y meteoro, meteoro y ave, surcando los mares de azul y blanco cabrillero. De vez en cuando distinguía el cóndor un navío, pequeña mota en el lienzo marino, así como sentía la presencia imponente de aquellos gigantes de acero que tampoco movían las alas y parecían angustiados por perderse el final de la misa.
Las horas se sucedían sin que se avistara tierra por ningún lado, y el cóndor sintió la angustia de la inmensidad: quizá no existiera tierra más allá, quizá el mundo no fuera redondo y él volase hasta topar con una pared elástica, que lo devolvería en dirección contraria, el esfuerzo inútil y las alas decepcionadas, quizá no hubiera fin y estuviera abocándose a surcar el firmamento durante toda la eternidad. El cóndor se cuidó muy mucho de compartir su pesadumbre con el viento, pues sabía que este, mucho más viajado, se burlaría de su escepticismo. Pero ya empezaba a cansarse de no ver más que agua, de no encontrar ninguna roca sobre la que descansar de su esfuerzo, de no posar sus garras sobre algún saliente rumoroso mientras las olas coqueteaban con la arena...
Estaba a punto de verbalizar su desencanto cuando su vista aguzada contempló una costa. No parecía gran cosa pero fue suficiente para retornarle el ánimo. Descendió hacia aquella sombra que fue agrandándose, el verde resaltando entre tanto azul, un baile de islas que, a diferencia del maná que caía del cielo, estaban esperando su llegada arracimadas en la superficie marina como las cuentas de un collar. El cóndor desplegó sus alas para frenar su descenso y se posó sobre un gran árbol, inmejorable comité de bienvenida. El viento hubo de conformarse, aunque pagó su desacuerdo provocando una ligera tormenta en las islas de Cabo Verde. Aquella noche el cóndor durmió como los ángeles, sueño digno para alguien que los visitaba con asiduidad en sus elevados paseos. A la mañana siguiente, las fuerzas renovadas y el ánimo, cuán importante es el ánimo, destilando optimismo, el cóndor retomó su viaje, bordeando desde entonces la costa africana en su búsqueda del Viejo Mundo, aquel continente que un día se lanzase en busca de nuevos horizontes y llegase a la conclusión de que había descubierto América al llegar a sus dominios.
Se acababa ya el verano cuando atisbó las costas de aquel reino que fuera el de sus antepasados, cuando en su territorio, de tan vasto, no llegaba nunca a ponerse el sol. El viento dijo que él prefería bordear aquel país donde le echaban la culpa de los incendios, la contaminación y hasta de las veleidades de los políticos. "Si soplo, que traigo partículas en suspensión y si no soplo, que hay contaminación", así que él por ahí no pasaba. El cóndor intentó convencerlo con el argumento de que sólo pararía para comer algo, pues sus fuerzas andaban ya muy mermadas, pero el viento se mantuvo en sus trece y le emplazó a encontrarse a su regreso en aquel mismo sitio, las famosas columnas de Hércules.
Mientras el cóndor veía alejarse al viento, cientos de leyendas transmitidas por sus padres, y a estos por los suyos, y así sucesivamente, se agolparon en su memoria, cuentos de supervivencia, de honor, de luchas y de alegría, de fandangos y sangre caliente, cuentos de un pueblo acostumbrado a las penurias y los sinsabores, que no se deja amedrentar por la aflicción, sufrida piel de toro.
Piel de toro que, según el cóndor se acercaba, se tornaba amarilla, seca, quebradiza como la paja cargada en exceso de mies, aunque no fuera el caso pues la sequía veraniega había mudado los campos en eriales y los cauces bajaban secos, apenas un hilillo tímido zigzagueando entre las piedras. En algunos parajes, la huella asoladora del fuego había enlutado las laderas. Los esqueletos de los árboles resistían sobre su desnuda dignidad, conscientes por la experiencia que sólo dan los años, de que vendrían tiempos mejores antes de la próxima devastación.
El cóndor sintió hambre y dirigió su vuelo hacia la enorme conurbación de Madrid, sobre cuyo cielo describió círculos menguantes según descendía y sus edificios se agigantaban, sus ruidos atrobanan y sus gentes, con las cabezas gachas y el semblante circunspecto, se dirigían velozmente hacia Dios sabía dónde, ajenos a su majestuosa silueta. Llevado por el instinto, el cóndor aterrizó sobre el Congreso, donde le esperaba un importante despliegue policial. A él y a unos cuantos manifestantes.
Según se posó sobre la cabeza de uno de los leones, un sargento le quiso cobrar las tasas aeroportuarias, le impuso una multa por estacionar en zona S.E.R. sin el distintivo correspondiente, le detuvo por carencia de papeles inmigratorios y le sancionó por ostentación de símbolos preconstitucionales. Ante su lamento de que sólo estaba débil porque tenía hambre, el suboficial replicó que ya no se atendía a los inmigrantes sin papeles en la seguridad social española y que se fuera a buscar alpiste a otro país. Un agente, que había escuchado la conversación, se acercó y, disculpando a su superior porque era el único compatriota que no veía los documentales de la 2, le corrigió: "es un cóndor, hombre, come carroña".
"¡Ah! Entonces ha venido al sitio adecuado. Que pase y haga amigos".
El cóndor elevó majestuoso su corpachón y pronto alcanzó la altura adecuada para su económico planeo. Allí abajo se sucedían las praderas, los frondosos bosques y los eventuales poblamientos humanos. Sólo descendió en una ocasión para beber agua, justo antes de encontrarse con el océano. Descansó sobre un acantilado, preguntándose si el mundo que le esperaba al otro lado sería igualmente hospitalario. Si habría altas cordilleras, caudalosos ríos y exuberantes vergeles. El viento le apremió, impaciente por conocer París y allá que fueron ambos, ave y meteoro, meteoro y ave, surcando los mares de azul y blanco cabrillero. De vez en cuando distinguía el cóndor un navío, pequeña mota en el lienzo marino, así como sentía la presencia imponente de aquellos gigantes de acero que tampoco movían las alas y parecían angustiados por perderse el final de la misa.
Las horas se sucedían sin que se avistara tierra por ningún lado, y el cóndor sintió la angustia de la inmensidad: quizá no existiera tierra más allá, quizá el mundo no fuera redondo y él volase hasta topar con una pared elástica, que lo devolvería en dirección contraria, el esfuerzo inútil y las alas decepcionadas, quizá no hubiera fin y estuviera abocándose a surcar el firmamento durante toda la eternidad. El cóndor se cuidó muy mucho de compartir su pesadumbre con el viento, pues sabía que este, mucho más viajado, se burlaría de su escepticismo. Pero ya empezaba a cansarse de no ver más que agua, de no encontrar ninguna roca sobre la que descansar de su esfuerzo, de no posar sus garras sobre algún saliente rumoroso mientras las olas coqueteaban con la arena...
Estaba a punto de verbalizar su desencanto cuando su vista aguzada contempló una costa. No parecía gran cosa pero fue suficiente para retornarle el ánimo. Descendió hacia aquella sombra que fue agrandándose, el verde resaltando entre tanto azul, un baile de islas que, a diferencia del maná que caía del cielo, estaban esperando su llegada arracimadas en la superficie marina como las cuentas de un collar. El cóndor desplegó sus alas para frenar su descenso y se posó sobre un gran árbol, inmejorable comité de bienvenida. El viento hubo de conformarse, aunque pagó su desacuerdo provocando una ligera tormenta en las islas de Cabo Verde. Aquella noche el cóndor durmió como los ángeles, sueño digno para alguien que los visitaba con asiduidad en sus elevados paseos. A la mañana siguiente, las fuerzas renovadas y el ánimo, cuán importante es el ánimo, destilando optimismo, el cóndor retomó su viaje, bordeando desde entonces la costa africana en su búsqueda del Viejo Mundo, aquel continente que un día se lanzase en busca de nuevos horizontes y llegase a la conclusión de que había descubierto América al llegar a sus dominios.
Se acababa ya el verano cuando atisbó las costas de aquel reino que fuera el de sus antepasados, cuando en su territorio, de tan vasto, no llegaba nunca a ponerse el sol. El viento dijo que él prefería bordear aquel país donde le echaban la culpa de los incendios, la contaminación y hasta de las veleidades de los políticos. "Si soplo, que traigo partículas en suspensión y si no soplo, que hay contaminación", así que él por ahí no pasaba. El cóndor intentó convencerlo con el argumento de que sólo pararía para comer algo, pues sus fuerzas andaban ya muy mermadas, pero el viento se mantuvo en sus trece y le emplazó a encontrarse a su regreso en aquel mismo sitio, las famosas columnas de Hércules.
Mientras el cóndor veía alejarse al viento, cientos de leyendas transmitidas por sus padres, y a estos por los suyos, y así sucesivamente, se agolparon en su memoria, cuentos de supervivencia, de honor, de luchas y de alegría, de fandangos y sangre caliente, cuentos de un pueblo acostumbrado a las penurias y los sinsabores, que no se deja amedrentar por la aflicción, sufrida piel de toro.
Piel de toro que, según el cóndor se acercaba, se tornaba amarilla, seca, quebradiza como la paja cargada en exceso de mies, aunque no fuera el caso pues la sequía veraniega había mudado los campos en eriales y los cauces bajaban secos, apenas un hilillo tímido zigzagueando entre las piedras. En algunos parajes, la huella asoladora del fuego había enlutado las laderas. Los esqueletos de los árboles resistían sobre su desnuda dignidad, conscientes por la experiencia que sólo dan los años, de que vendrían tiempos mejores antes de la próxima devastación.
El cóndor sintió hambre y dirigió su vuelo hacia la enorme conurbación de Madrid, sobre cuyo cielo describió círculos menguantes según descendía y sus edificios se agigantaban, sus ruidos atrobanan y sus gentes, con las cabezas gachas y el semblante circunspecto, se dirigían velozmente hacia Dios sabía dónde, ajenos a su majestuosa silueta. Llevado por el instinto, el cóndor aterrizó sobre el Congreso, donde le esperaba un importante despliegue policial. A él y a unos cuantos manifestantes.
Según se posó sobre la cabeza de uno de los leones, un sargento le quiso cobrar las tasas aeroportuarias, le impuso una multa por estacionar en zona S.E.R. sin el distintivo correspondiente, le detuvo por carencia de papeles inmigratorios y le sancionó por ostentación de símbolos preconstitucionales. Ante su lamento de que sólo estaba débil porque tenía hambre, el suboficial replicó que ya no se atendía a los inmigrantes sin papeles en la seguridad social española y que se fuera a buscar alpiste a otro país. Un agente, que había escuchado la conversación, se acercó y, disculpando a su superior porque era el único compatriota que no veía los documentales de la 2, le corrigió: "es un cóndor, hombre, come carroña".
"¡Ah! Entonces ha venido al sitio adecuado. Que pase y haga amigos".
jueves, 19 de julio de 2012
Emigrantes
Hace unos días quedamos con unos amigos que nos tenían que dar una noticia. En las edades que manejamos, esa frase casi siempre es sinónimo de embarazo, pero la juventud de ella nos decantaba más por la boda. La sorpresa que nos tenían preparada provocó en mí una desordenada mezcla de sensaciones, que creí necesario compartir con la humanidad (es decir, los ocho que visitáis Hontanazor de vez en cuando).
Se mudan a San José, lo cual nos obliga a un pequeño apunte de geografía: San José está en California, bañada por las aguas más meridionales de la bahía de San Francisco y formando parte del popular Silicon Valley.
Tras la impresión inicial por la noticia y las correspondientes explicaciones de los protagonistas, me invadió una catarata dialéctica interior que me arrastró desde la sonrisa envidiosa a una considerable frustración. La describo:
De primeras, nobleza obliga, me sentí muy feliz por ellos. Vivir en el extranjero es una experiencia vital que yo no he tenido y envidio profundamente. California, además, cuenta con suficientes atractivos como para convertirlo en un destino apetecible. ¡Silicon Valley! Me queda el consuelo de que añadiremos una nueva casa de acogida si viajamos para allá.
Poco a poco fue creciendo un poso de indignación hacia este país, que no es capaz de retener a sus piezas más valiosas. Él es ingeniero y ella, aunque eslovena, había buscado en España oportunidades para desarrollar su especialidad, la terapia infantil a través de la danza, encontrándose con la ignorancia y el desconocimiento de unas técnicas que, por inusuales, despiertan el recelo inicial del pueblerino que teme que le estafen hasta la boina, habitante mayoritario de este nuestro país. Y todo porque no trataron a Paquirrín de pequeño con esa técnica y lo explicaron en la televisión, si no, aquí ahora todo quisqui sería un experto en ella.
Su caso (el de nuestros amigos, no el de Paquirrín; Paquirrín, por suerte o por desgracia, es único) es otro más en España, donde anteayer el INE nos devolvió a una realidad olvidada desde hacía décadas: volvemos a ser un país de emigrantes.
Quizá he mezclado un poco las informaciones, pues habrá quien me señale a esa muchacha eslovena como una inmigrante en España. Y tendrá razón, pero una inmigrante cualificada (ha dedicado su estancia entre nosotros a ultimar su tesis) de la que no hemos sabido sacar provecho. Y cualificada es también la emigración que ahora enviamos a esos mundos de Dios, porque el caso de nuestro amigo no es el único, por desgracia. En mi entorno proliferan científicos e ingenieros (sí, lo sé, ambiente insano este en el que me muevo) que han sufrido en sus carnes los recortes en investigación y desarrollo e innovación, el tan mencionado como denostado I+D+I. Resulta irónico y muy significativo que lo único que haya crecido en ese ámbito sea el acrónimo.
Y esto no es sólo una consecuencia de la crisis. Ahora que está tan de actualidad hablar de los gastos innecesarios o evitables de nuestra economía, hay uno en concreto que llevamos años arrastrando. En realidad son dos gastos, porque pagamos dos veces. La primera, al subvencionar una educación que, hasta ahora, ha permitido estudiar a gran parte de la población a precios razonables, incluyendo la etapa universitaria. No es la intención de esta entrada valorar si eso resulta sostenible o no. El hecho es que luego, a gran parte de esos licenciados (me refiero principalmente a los de carreras científicas, que por otro lado son las más caras), no se les da la oportunidad de explotar sus conocimientos y cualidades, en una sociedad basada en el sector terciario y el boom de la construcción como la española. Así que deben emigrar para desarrollar su trabajo y luego, cuando inventan, pongamos por ejemplo, un motor eléctrico, España debe pagar de nuevo la patente al país donde ese emigrante ha desarrollado su idea. Doble factura, doble gasto. Bueno, en realidad hay una tercera pérdida, que sería lo que se deja de percibir por no haber patentado España la idea, pero no carguemos las tintas... aún. Antes de que nadie me eche en cara que no tiene sentido subvencionar los estudios de los que luego se acabarían yendo fuera de una manera o de otra, quiero dejar claro que mi crítica no va dirigida hacia los recortes en sí, sino al modelo económico que se ha desarrollado. En vez de potenciar una industria que necesite a esos profesionales y así se justifique la inversión en I+D+I, se ha buscado un modelo de enriquecimiento rápido y tramposo, como el de la construcción, que además promueve unos valores basados en la ausencia de esfuerzo, el fraude y el nepotismo. Y aunque ahí caímos todos, no me cansaré de repetir que nunca se podrán equiparar responsabilidades, nuestros dirigentes se han llevado la palma. La de Cannes y la isla.
Tras la impresión inicial por la noticia y las correspondientes explicaciones de los protagonistas, me invadió una catarata dialéctica interior que me arrastró desde la sonrisa envidiosa a una considerable frustración. La describo:
De primeras, nobleza obliga, me sentí muy feliz por ellos. Vivir en el extranjero es una experiencia vital que yo no he tenido y envidio profundamente. California, además, cuenta con suficientes atractivos como para convertirlo en un destino apetecible. ¡Silicon Valley! Me queda el consuelo de que añadiremos una nueva casa de acogida si viajamos para allá.
Poco a poco fue creciendo un poso de indignación hacia este país, que no es capaz de retener a sus piezas más valiosas. Él es ingeniero y ella, aunque eslovena, había buscado en España oportunidades para desarrollar su especialidad, la terapia infantil a través de la danza, encontrándose con la ignorancia y el desconocimiento de unas técnicas que, por inusuales, despiertan el recelo inicial del pueblerino que teme que le estafen hasta la boina, habitante mayoritario de este nuestro país. Y todo porque no trataron a Paquirrín de pequeño con esa técnica y lo explicaron en la televisión, si no, aquí ahora todo quisqui sería un experto en ella.
Su caso (el de nuestros amigos, no el de Paquirrín; Paquirrín, por suerte o por desgracia, es único) es otro más en España, donde anteayer el INE nos devolvió a una realidad olvidada desde hacía décadas: volvemos a ser un país de emigrantes.
Quizá he mezclado un poco las informaciones, pues habrá quien me señale a esa muchacha eslovena como una inmigrante en España. Y tendrá razón, pero una inmigrante cualificada (ha dedicado su estancia entre nosotros a ultimar su tesis) de la que no hemos sabido sacar provecho. Y cualificada es también la emigración que ahora enviamos a esos mundos de Dios, porque el caso de nuestro amigo no es el único, por desgracia. En mi entorno proliferan científicos e ingenieros (sí, lo sé, ambiente insano este en el que me muevo) que han sufrido en sus carnes los recortes en investigación y desarrollo e innovación, el tan mencionado como denostado I+D+I. Resulta irónico y muy significativo que lo único que haya crecido en ese ámbito sea el acrónimo.
Y esto no es sólo una consecuencia de la crisis. Ahora que está tan de actualidad hablar de los gastos innecesarios o evitables de nuestra economía, hay uno en concreto que llevamos años arrastrando. En realidad son dos gastos, porque pagamos dos veces. La primera, al subvencionar una educación que, hasta ahora, ha permitido estudiar a gran parte de la población a precios razonables, incluyendo la etapa universitaria. No es la intención de esta entrada valorar si eso resulta sostenible o no. El hecho es que luego, a gran parte de esos licenciados (me refiero principalmente a los de carreras científicas, que por otro lado son las más caras), no se les da la oportunidad de explotar sus conocimientos y cualidades, en una sociedad basada en el sector terciario y el boom de la construcción como la española. Así que deben emigrar para desarrollar su trabajo y luego, cuando inventan, pongamos por ejemplo, un motor eléctrico, España debe pagar de nuevo la patente al país donde ese emigrante ha desarrollado su idea. Doble factura, doble gasto. Bueno, en realidad hay una tercera pérdida, que sería lo que se deja de percibir por no haber patentado España la idea, pero no carguemos las tintas... aún. Antes de que nadie me eche en cara que no tiene sentido subvencionar los estudios de los que luego se acabarían yendo fuera de una manera o de otra, quiero dejar claro que mi crítica no va dirigida hacia los recortes en sí, sino al modelo económico que se ha desarrollado. En vez de potenciar una industria que necesite a esos profesionales y así se justifique la inversión en I+D+I, se ha buscado un modelo de enriquecimiento rápido y tramposo, como el de la construcción, que además promueve unos valores basados en la ausencia de esfuerzo, el fraude y el nepotismo. Y aunque ahí caímos todos, no me cansaré de repetir que nunca se podrán equiparar responsabilidades, nuestros dirigentes se han llevado la palma. La de Cannes y la isla.
El año pasado vinieron de Alemania en busca de jóvenes ingenieros. Se tomó como una oportunidad de mostrar nuestro grado de excelencia en la formación de esas profesiones y, en cierto modo, un reconocimiento a nuestra educación. Yo no lo vi así, aunque siempre peco de estruendosa negatividad. Vinieron a por los que tienen ideas, los formados, los que quizá inventen algo que nos saque de nuestra mediocridad. ¿Por qué no se llevaron a los políticos ineptos y corruptos, a los empresarios defraudadores, a los trabajadores vagos, a los hermanísimos y cuñados que se enriquecen con subvenciones, a los periodistas sectarios, a los sindicalistas acomodados, a los sinvergüenzas que pueblan nuestra piel de toro desangrada a golpe de navajazo? A esos no los quieren para nada.
Y aquí me invadió la frustración. Esos serán los que queden al final en España, cuando todo el que pueda marcharse de aquí se aleje y contemple desde la distancia cómo la arrasan. Esos y los mediocres que sólo nos quejaremos en el bar o en un blog, sin agallas para rebelarnos, aunque quede poco ya por salvar. Algunos emularéis a la sultana Aixa reprochando a Boabdil, que esos emigrantes también podían quedarse y luchar para levantar al país. Y quizá sea cierto, pero no fuimos educados para ser héroes y aun estos necesitan de cierta coyuntura. Viendo cómo han relegado la iniciativa del 15-M al cajón del esperpento, o cómo se las gastan en un partido (expulsión inmediata) ante quien se rebela defendiendo los intereses de quienes le votaron frente a las palmaditas y el reproche cariñoso ante quien esquilma y luego insulta a esos mismos votantes, la solución no pasa por este sistema. Y para tumbar un sistema, siempre han hecho falta armas y violencia, herramientas que, una vez puestas en marcha, nadie sabe dónde acabarán. No, el futuro pinta negro para una imaginación escasa como la mía. De ahí que aplauda esa emigración.
Afortunadamente con los días se me ha ido pasando, sobre todo a raíz de que me explicaran que Silicon Valley es el valle del Silicio y no el valle de la Silicona. Es el consuelo que me queda.
Afortunadamente con los días se me ha ido pasando, sobre todo a raíz de que me explicaran que Silicon Valley es el valle del Silicio y no el valle de la Silicona. Es el consuelo que me queda.
viernes, 13 de julio de 2012
Que se jodan...
¡Menuda polvareda está levantando el exabrupto de Andrea Fabra!
Para aquellos que no la conozcáis, deciros que es una diputada por Castellón del Partido Popular, hija de Carlos Fabra (sí, sí, el del aeropuerto sin aviones) y que, según la información repartida en diferentes páginas, a saber
* su ficha del congreso de los diputados: http://www.congreso.es/portal/page/portal/Congreso/Congreso/Diputados/DipCircuns/ComAutVal?_piref73_1333408_73_1333405_1333405.next_page=/wc/fichaDiputado&idDiputado=9
* la página del PP (ésta un poco desactualizada): http://www.pp.es/conocenos/quien-es-quien/andrea-fabra-fernandez_2459.html
* la wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Andrea_Fabra_Fern%C3%A1ndez
* una página web afín al 15M que se dedica a hacer un seguimiento de los diputados: http://quehacenlosdiputados.net/andrea-fabra-diputada-por-castellon-e-hija-de-carlos-fabra/
pues eso, que según esta información no tiene pinta de haber currado en ningún trabajo más allá de su carrera política, jalonada de nombramientos sospechosamente arbitrarios (si meto la palabra nepotismo lo mismo me denuncian). Pues la susodicha, mientras ayer el Presidente del Gobierno desgranaba su descorazonador paquete de medidas económicas conocido ya como El Hachazo, y cuando se refería el señor Rajoy específicamente al recorte de la prestación del desempleo, acompañó el monumental aplauso desde la bancada popular con una serie de felicitaciones ("muy bien, muy bien, muy bien") coronadas con un sentido y rabioso exabrupto ("que se jodan").
Y claro, las redes sociales se incendiaron al entender que esa representante del pueblo se refería precisamente al pueblo que la puso ahí, más exactamente a quienes cobran el paro. Ella se ha defendido, un día más tarde porque las cosas de palacio van despacio, con un ataque furibundo al partido de la oposición por manipular sus palabras y una justificación de que esas palabras (porque en ningún momento niega que las dijera) estaban dedicadas a los socialistas, que no paraban de gritar, y no a los pobres parados, hasta dónde podíamos llegar.
Y yo no entiendo ni la polémica generada ni su excusa posterior, porque están bien claros los destinatarios de su ya famosa expresión:
- que se jodan los obreros que hicieron pellas en las clases de historia y votaron mayoritariamente a un partido de derechas;
- que se jodan los parados que votaron al PP para que les devolviera su puesto de trabajo;
- que se jodan los pensionistas que votaron al PP tras emocionarse con la subida de las pensiones y ahora pagan los medicamentos;
- que se jodan los que votaron al PP porque nunca privatizaría ni la educación ni la seguridad social;
- que se jodan los que votaron al PP porque estaban hartos de un gobierno que se desdecía continuamente;
- que se jodan los que votaron al PP porque no subiría los impuestos;
- que se jodan los que votaron al PP porque querían un gobierno fuerte al que no manejaran desde Europa;
- que se jodan los que votaron al PP para dar confianza a los mercados;
- que se jodan los que votaron al PP para castigar al PSOE y le dieron el mayor poder conocido en democracia;
- que se jodan los que votaron al PP porque no querían que el gobierno les mintiera;
- que se jodan los que votaron al PP creyendo que volvería todo a ser como cuando gobernaban, es decir, en plena burbuja inmobiliaria;
- que se jodan los que votaron al PP porque quitaría el canon digital;
- que se jodan los que votaron al PP porque aseguraba que no tocaría el IVA;
- que se jodan los que votaron al PP sin pensar que votaban al PP.
Después de todo, mira tú por dónde, la pobrecilla se estaba imprecando a sí misma como legítima representante de sus votantes. En su currículum no aparecen sus creencias, pero semejante acto de mortificación pública sólo está al alcance de almas piadosas excepcionales. Quizá, eso sí, quepa reconvenirle el uso de palabras tan gruesas en boca de una vocal de la comisión de Educación del Congreso, pero el lenguaje de la calle adolece de lirismo y en el pecado de usarlo lleva la penitencia.
Así que meteros con ella lo que queráis, pero se está ganando el cielo...
* su ficha del congreso de los diputados: http://www.congreso.es/portal/page/portal/Congreso/Congreso/Diputados/DipCircuns/ComAutVal?_piref73_1333408_73_1333405_1333405.next_page=/wc/fichaDiputado&idDiputado=9
* la página del PP (ésta un poco desactualizada): http://www.pp.es/conocenos/quien-es-quien/andrea-fabra-fernandez_2459.html
* la wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Andrea_Fabra_Fern%C3%A1ndez
* una página web afín al 15M que se dedica a hacer un seguimiento de los diputados: http://quehacenlosdiputados.net/andrea-fabra-diputada-por-castellon-e-hija-de-carlos-fabra/
pues eso, que según esta información no tiene pinta de haber currado en ningún trabajo más allá de su carrera política, jalonada de nombramientos sospechosamente arbitrarios (si meto la palabra nepotismo lo mismo me denuncian). Pues la susodicha, mientras ayer el Presidente del Gobierno desgranaba su descorazonador paquete de medidas económicas conocido ya como El Hachazo, y cuando se refería el señor Rajoy específicamente al recorte de la prestación del desempleo, acompañó el monumental aplauso desde la bancada popular con una serie de felicitaciones ("muy bien, muy bien, muy bien") coronadas con un sentido y rabioso exabrupto ("que se jodan").
Y claro, las redes sociales se incendiaron al entender que esa representante del pueblo se refería precisamente al pueblo que la puso ahí, más exactamente a quienes cobran el paro. Ella se ha defendido, un día más tarde porque las cosas de palacio van despacio, con un ataque furibundo al partido de la oposición por manipular sus palabras y una justificación de que esas palabras (porque en ningún momento niega que las dijera) estaban dedicadas a los socialistas, que no paraban de gritar, y no a los pobres parados, hasta dónde podíamos llegar.
Y yo no entiendo ni la polémica generada ni su excusa posterior, porque están bien claros los destinatarios de su ya famosa expresión:
- que se jodan los obreros que hicieron pellas en las clases de historia y votaron mayoritariamente a un partido de derechas;
- que se jodan los parados que votaron al PP para que les devolviera su puesto de trabajo;
- que se jodan los pensionistas que votaron al PP tras emocionarse con la subida de las pensiones y ahora pagan los medicamentos;
- que se jodan los que votaron al PP porque nunca privatizaría ni la educación ni la seguridad social;
- que se jodan los que votaron al PP porque estaban hartos de un gobierno que se desdecía continuamente;
- que se jodan los que votaron al PP porque no subiría los impuestos;
- que se jodan los que votaron al PP porque querían un gobierno fuerte al que no manejaran desde Europa;
- que se jodan los que votaron al PP para dar confianza a los mercados;
- que se jodan los que votaron al PP para castigar al PSOE y le dieron el mayor poder conocido en democracia;
- que se jodan los que votaron al PP porque no querían que el gobierno les mintiera;
- que se jodan los que votaron al PP creyendo que volvería todo a ser como cuando gobernaban, es decir, en plena burbuja inmobiliaria;
- que se jodan los que votaron al PP porque quitaría el canon digital;
- que se jodan los que votaron al PP porque aseguraba que no tocaría el IVA;
- que se jodan los que votaron al PP sin pensar que votaban al PP.
Después de todo, mira tú por dónde, la pobrecilla se estaba imprecando a sí misma como legítima representante de sus votantes. En su currículum no aparecen sus creencias, pero semejante acto de mortificación pública sólo está al alcance de almas piadosas excepcionales. Quizá, eso sí, quepa reconvenirle el uso de palabras tan gruesas en boca de una vocal de la comisión de Educación del Congreso, pero el lenguaje de la calle adolece de lirismo y en el pecado de usarlo lleva la penitencia.
Así que meteros con ella lo que queráis, pero se está ganando el cielo...
miércoles, 20 de junio de 2012
El Gran Onofre
Hace unos días recogimos un polluelo de gorrión en el patio de la casa de mis padres. Era ya volantón y había caído desde los nidos que hay en la azotea, hasta las cuerdas de tender la ropa en el primer piso. Los padres le animaban a remontar, pero yo, que ya he encontrado algunos cadáveres en ese patio, cometí, quizá, el error de cogerlo. Lo metimos en una jaula y lo llevamos a casa.
Al principio estaba muy agitado y temeroso. No permitía que te acercaras, revoloteando y piando desesperado. Pero luego empezó a tolerarnos, sobre todo cuando descubrimos qué comida le gustaba. Todos los días probábamos a ofrecerle cosas nuevas, algunas le entusiasmaban y otras las rechazaba. Le dejábamos la jaula abierta para que volara por el salón con libertad y le diseñamos un nidito con un gorro de lana situado en un recodo del sillón.
Allí dormía todas las noches y de allí nos despertaba a las siete de la mañana. Antes del fin de semana hubo una jornada en que no comía nada y temimos que anduviera enfermo o deprimido. Le habíamos visto picotear una planta de pascua que tenemos sobre la mesa del salón e indagando por internet descubrimos que esa planta es tóxica. así que la retiramos de allí y Onofre, porque ese era su nombre según nos refirió cierta tarde de confidencias, recuperó el apetito y las ganas de volar.
LLegamos así al fin de semana y a la libertad momentánea de esos dos días, donde pudimos compartir muchas más horas con él. Fueron los mejores momentos. Había desarrollado una tolerancia hacia nosotros que le alejaba unos centímetros de tu mano si se la acercabas demasiado, pero sin asustarse ni piar. Si acaso te daba un picotacillo cariñoso, como si quisiera decir, "ahora no, pesado". Pero una sobremesa decidió subirse en nuestro hombro y jugar con nosotros . Ya éramos una familia. Al día siguiente repitió la maniobra cariñosa y pensamos que habíamos logrado sacarle adelante, ya comía solo, e integrarle en la casa.
Pero la semana empezó mal, se despertó más tarde de lo habitual y luego estuvo solo todo el día, pues coincidió con el partido de España y una presentación vespertina de un trabajo. A la mañana siguiente no salía del nido, no comía apenas y parecía falto de energía. Pensamos que podía haber añorado nuestra presencia, al fin y al cabo son animales gregarios y él no había estado solo nunca. El hecho de que se subiera en nosotros a esa hora en vez de lanzarse sobre la comida como en días anteriores nos llevó a ese dictamen.
Dictamen erróneo porque por la tarde no quería contacto ni comida ni nada salvo recogerse en su nido y dormitar. Esta mañana la actitud era la misma y hemos llamado al veterinario. Está enfermo. Le he tenido una hora en mis manos dándole calor e intentando que comiera, pero todo su afán era arrebujarse y dormir. Ese rato he sufrido como hacía tiempo. Me sentía culpable por habérmelo llevado de sus padres, por no saber cuidarle, por no reconocer sus síntomas, por el miedo a que muriera...
Le hemos llevado a Grefa ( grupo de rehabilitación de la fauna autóctona, www.grefa.org/ ) y allí lo hemos dejado, en su hospital, para que lo recuperen, si es posible, y lo retornen a la naturaleza. Sé que es lo mejor para él pero yo estoy triste. Ya me había acostumbrado a su presencia, a su curiosidad, a su piar matutino. Me impacientaba en el trabajo por volver a verlo, me divertían sus vuelos inseguros, me preocupaba su alimentación ( hasta el punto de haber salido de caza a un hormiguero para proporcionarle proteínas ). Aún no he vuelto a casa desde que él no está, pero lamentaré su ausencia según entre por la puerta y mi pregunta no sea "¿cómo está Onofre?".
Alguien ha apuntado que es un síntoma inequívoco de que mi cuerpo me pide descendencia. Puede ser, pero la quiero con la capacidad de volar, y no dudaré en probar sus aptitudes. Quizá Michael Jackson también tuviera un gorrión de pequeño...
Onofre , te vamos a echar de menos.
Al principio estaba muy agitado y temeroso. No permitía que te acercaras, revoloteando y piando desesperado. Pero luego empezó a tolerarnos, sobre todo cuando descubrimos qué comida le gustaba. Todos los días probábamos a ofrecerle cosas nuevas, algunas le entusiasmaban y otras las rechazaba. Le dejábamos la jaula abierta para que volara por el salón con libertad y le diseñamos un nidito con un gorro de lana situado en un recodo del sillón.
Allí dormía todas las noches y de allí nos despertaba a las siete de la mañana. Antes del fin de semana hubo una jornada en que no comía nada y temimos que anduviera enfermo o deprimido. Le habíamos visto picotear una planta de pascua que tenemos sobre la mesa del salón e indagando por internet descubrimos que esa planta es tóxica. así que la retiramos de allí y Onofre, porque ese era su nombre según nos refirió cierta tarde de confidencias, recuperó el apetito y las ganas de volar.
LLegamos así al fin de semana y a la libertad momentánea de esos dos días, donde pudimos compartir muchas más horas con él. Fueron los mejores momentos. Había desarrollado una tolerancia hacia nosotros que le alejaba unos centímetros de tu mano si se la acercabas demasiado, pero sin asustarse ni piar. Si acaso te daba un picotacillo cariñoso, como si quisiera decir, "ahora no, pesado". Pero una sobremesa decidió subirse en nuestro hombro y jugar con nosotros . Ya éramos una familia. Al día siguiente repitió la maniobra cariñosa y pensamos que habíamos logrado sacarle adelante, ya comía solo, e integrarle en la casa.
Pero la semana empezó mal, se despertó más tarde de lo habitual y luego estuvo solo todo el día, pues coincidió con el partido de España y una presentación vespertina de un trabajo. A la mañana siguiente no salía del nido, no comía apenas y parecía falto de energía. Pensamos que podía haber añorado nuestra presencia, al fin y al cabo son animales gregarios y él no había estado solo nunca. El hecho de que se subiera en nosotros a esa hora en vez de lanzarse sobre la comida como en días anteriores nos llevó a ese dictamen.
Dictamen erróneo porque por la tarde no quería contacto ni comida ni nada salvo recogerse en su nido y dormitar. Esta mañana la actitud era la misma y hemos llamado al veterinario. Está enfermo. Le he tenido una hora en mis manos dándole calor e intentando que comiera, pero todo su afán era arrebujarse y dormir. Ese rato he sufrido como hacía tiempo. Me sentía culpable por habérmelo llevado de sus padres, por no saber cuidarle, por no reconocer sus síntomas, por el miedo a que muriera...
Le hemos llevado a Grefa ( grupo de rehabilitación de la fauna autóctona, www.grefa.org/ ) y allí lo hemos dejado, en su hospital, para que lo recuperen, si es posible, y lo retornen a la naturaleza. Sé que es lo mejor para él pero yo estoy triste. Ya me había acostumbrado a su presencia, a su curiosidad, a su piar matutino. Me impacientaba en el trabajo por volver a verlo, me divertían sus vuelos inseguros, me preocupaba su alimentación ( hasta el punto de haber salido de caza a un hormiguero para proporcionarle proteínas ). Aún no he vuelto a casa desde que él no está, pero lamentaré su ausencia según entre por la puerta y mi pregunta no sea "¿cómo está Onofre?".
Alguien ha apuntado que es un síntoma inequívoco de que mi cuerpo me pide descendencia. Puede ser, pero la quiero con la capacidad de volar, y no dudaré en probar sus aptitudes. Quizá Michael Jackson también tuviera un gorrión de pequeño...
Onofre , te vamos a echar de menos.
jueves, 31 de mayo de 2012
Breve apunte sobre la Eurocopa 2012
Para todos aquellos que anden algo perdidos con la Eurocopa, aquí va un resumen de lo más relevante en el plano deportivo de este magno evento, único capaz a estas alturas de restarle protagonismo a la prima de riesgo.
Grupo A : es el grupo más flojo a priori.
Cuenta con una de las anfitrionas, Polonia, que vive con una mezcla de ilusión e incertidumbre el inicio de la competición. Ilusión por demostrar que pueden organizar un evento de tal magnitud; incertidumbre ante la reacción de sus fogosos vecinos cuando, por ejemplo, los periódicos alemanes titulen el día del estreno de su selección "a la conquista de Polonia". ¿Se lo tomarán al pie de la letra los teutones?
Comparte grupo con otro de sus "amigos" históricos, Rusia, cuyo rendimiento depende de un jugador genuinamente ruso : Arshavin, más frío que la momia de Lenin. Y ¿ de qué depende el rendimiento de Arshavin ? Ay los genios, queridos amigos...
De Grecia qué os voy a contar...son un peligro total, porque sus jugadores querrán permenecer en la competición el máximo de tiempo y así no tener que volver a su país.De la situación de Grecia habla bien a las claras que su máxima estrella, Salpigidis, tenga nombre de enfermedad venérea.
La República Checa compartió grupo de clasificación con España y tiene una bonita capital, la cual recomiendo encarecidamente visitar. No os defraudará. ¿De su selección? Y yo qué sé, si tampoco conozco Praga...
Grupo B : es unánimemente considerado como el grupo divino de la muerte, no en vano en él encontramos a Cristiano. De no salir de este grupo el futuro campeón, saldrá de alguno de los otros tres.
Holanda es la subcampeona del mundo y cuenta con el único futbolista capaz de discutir a Llorente el título de "míster camiseta ajustada": Robben. Querrán revancha, pues acabaron el mundial indignados con la acusación de "juego subterráneo" por parte de España. "Duro vale, pero subterráneo..." dicen que repetía De Jong, completamente aturdido.
Portugal anhela que Cristiano desempeñe el papel de estrella y que Pepe no se empeñe en estrellar rivales. Su aval es el 4-0 que le endosaron a España en un amistoso, que Carvalho llega descansado y que si Helder Postiga ha sido capaz de salvar con sus goles al Zaragoza...
Alemania no asimiló bien las derrotas ante España en la final de la eurocopa anterior y la semifinal del mundial. Desde entonces nos han impuesto un plan de austeridad asfixiante, han secuestrado a nuestros ingenieros, se han burlado de la siesta y las vacaciones, y nos han infiltrado a Ozil para que mantenga los ojos bien abiertos y aprenda nuestras tácticas. El resultado, un equipo temible.
Dinamarca es el patito feo del grupo, y eso que ya no está Gravesen. Pero ojo, en otra ocasión estos tipos fueron reclutados de las playas y, sin haberse quitado las chanclas y con medio día de entrenamiento, ganaron la eurocopa.
Grupo C : contiene a la actual campeona de Europa y del mundo.
España sí, nosotros. Aún cuesta creerse una frase así y por eso, para que no se nos suba a la cabeza el prestigio adquirido en los últimos cuatro años, hemos decidido ponernos nosotros mismos la zancadilla organizando una fase de preparación desastrosa, jugando amistosos con jugadores que luego no se quedarán y juntando a los definitivos a una semana vista del inicio de la Eurocopa. Spain is different... and quite stupid.
Italia está inmersa en una convulsa investigación sobre la limpieza de su fútbol, incluyendo a jugadores de la selección. Entre ese caos y las dificultades inherentes a un cambio generacional, aparecen como víctimas propiciatorias. Vamos, que son favoritos indiscutibles : estos tíos siempre se crecen en la adversidad y además, puestos a comprar partidos, antes de que se destape todo lo mismo ya han amañado la eurocopa.
Croacia es el único representante del fútbol balcánico, lo cual significa talento a raudales y cierta indisciplina. Tienen a una de esas promesas eternas que no acaban de explotar, Luka Modric, hecho que les hermana con la cuarta selección del grupo.
En efecto, Irlanda también cuenta con una estrella eterna que siempre parece a punto de explotar: Robbie Keane, con 32 primaveras, y que además juega en Los Angeles Galaxy. ¿ Es o no es una estrella ?
Grupo D : es el grupo que más ilusión ha despertado en el sector del lenocinio. Entre los líos de faldas que siempre acompañan a la selección inglesa y las juergas descubiertas a Ribery y compañía, las prostitutas de ambos países andan frotándose las manos; bueno, y los muslos.
Francia ha dejado en casa a Gourcuff, supuesto causante de todos los males en el anterior mundial. Al parecer el chaval sabe leer y de esa manera informaba al resto de la plantilla del malestar de la prensa con su juego deficiente. Con su ausencia la selección bleu ha recuperado la sonrisa de la mano de Ribery, Benzema o Malouda, tíos letrados ellos. La afición ya es otro cantar, no en vano acaban de elegir como presidente a un tipo que se apellida Holanda...
Inglaterra lleva siendo un polvorín varios años. Pero no porque el ambiente de la selección sea explosivo, no, sino porque allí juegan a zumbarse a la mujer del compañero. Así, con el miedo de que en un despiste se la acabara enchufando Terry, Capello decidió dimitir y el rendimiento del equipo es una incógnita. Rendimiento en el campo, quiero decir. De hecho Lampard es baja finalmente y se rumorea que ha fingido su lesión para que no le levanten a Christine Bleakley.
Suecia cuenta entre sus filas con el carisma de Ibrahimovic, su jugador más desequilibrante. Y el más desequilibrado también. Del tiempo que tarde en entrar en combustión dependen muchas de las opciones de su selección.
Y por fin Ucrania, el otro anfitrión, que cuenta con un hándicap inesperado. Las leyes del país impiden a ningún huésped salir fuera del geriátrico a partir de las 10 de la noche. Teniendo en cuenta que dos de sus tres partidos de la primera fase empiezan a las 21:45 ( hora ucraniana ), ¿ cómo conseguirán alinear a Shevchenko sin violar la ley ? Lo mismo le cargan las culpas también a Timoshenko.
Después de estas pinceladas espero que ya podáis hacer cábalas con mayor profundidad sobre quién será el próximo campeón de Europa. ¡ Suerte y que no nos intervengan antes de que termine !
Grupo A : es el grupo más flojo a priori.
Cuenta con una de las anfitrionas, Polonia, que vive con una mezcla de ilusión e incertidumbre el inicio de la competición. Ilusión por demostrar que pueden organizar un evento de tal magnitud; incertidumbre ante la reacción de sus fogosos vecinos cuando, por ejemplo, los periódicos alemanes titulen el día del estreno de su selección "a la conquista de Polonia". ¿Se lo tomarán al pie de la letra los teutones?
Comparte grupo con otro de sus "amigos" históricos, Rusia, cuyo rendimiento depende de un jugador genuinamente ruso : Arshavin, más frío que la momia de Lenin. Y ¿ de qué depende el rendimiento de Arshavin ? Ay los genios, queridos amigos...
De Grecia qué os voy a contar...son un peligro total, porque sus jugadores querrán permenecer en la competición el máximo de tiempo y así no tener que volver a su país.De la situación de Grecia habla bien a las claras que su máxima estrella, Salpigidis, tenga nombre de enfermedad venérea.
La República Checa compartió grupo de clasificación con España y tiene una bonita capital, la cual recomiendo encarecidamente visitar. No os defraudará. ¿De su selección? Y yo qué sé, si tampoco conozco Praga...
Grupo B : es unánimemente considerado como el grupo divino de la muerte, no en vano en él encontramos a Cristiano. De no salir de este grupo el futuro campeón, saldrá de alguno de los otros tres.
Holanda es la subcampeona del mundo y cuenta con el único futbolista capaz de discutir a Llorente el título de "míster camiseta ajustada": Robben. Querrán revancha, pues acabaron el mundial indignados con la acusación de "juego subterráneo" por parte de España. "Duro vale, pero subterráneo..." dicen que repetía De Jong, completamente aturdido.
Portugal anhela que Cristiano desempeñe el papel de estrella y que Pepe no se empeñe en estrellar rivales. Su aval es el 4-0 que le endosaron a España en un amistoso, que Carvalho llega descansado y que si Helder Postiga ha sido capaz de salvar con sus goles al Zaragoza...
Alemania no asimiló bien las derrotas ante España en la final de la eurocopa anterior y la semifinal del mundial. Desde entonces nos han impuesto un plan de austeridad asfixiante, han secuestrado a nuestros ingenieros, se han burlado de la siesta y las vacaciones, y nos han infiltrado a Ozil para que mantenga los ojos bien abiertos y aprenda nuestras tácticas. El resultado, un equipo temible.
Dinamarca es el patito feo del grupo, y eso que ya no está Gravesen. Pero ojo, en otra ocasión estos tipos fueron reclutados de las playas y, sin haberse quitado las chanclas y con medio día de entrenamiento, ganaron la eurocopa.
Grupo C : contiene a la actual campeona de Europa y del mundo.
España sí, nosotros. Aún cuesta creerse una frase así y por eso, para que no se nos suba a la cabeza el prestigio adquirido en los últimos cuatro años, hemos decidido ponernos nosotros mismos la zancadilla organizando una fase de preparación desastrosa, jugando amistosos con jugadores que luego no se quedarán y juntando a los definitivos a una semana vista del inicio de la Eurocopa. Spain is different... and quite stupid.
Italia está inmersa en una convulsa investigación sobre la limpieza de su fútbol, incluyendo a jugadores de la selección. Entre ese caos y las dificultades inherentes a un cambio generacional, aparecen como víctimas propiciatorias. Vamos, que son favoritos indiscutibles : estos tíos siempre se crecen en la adversidad y además, puestos a comprar partidos, antes de que se destape todo lo mismo ya han amañado la eurocopa.
Croacia es el único representante del fútbol balcánico, lo cual significa talento a raudales y cierta indisciplina. Tienen a una de esas promesas eternas que no acaban de explotar, Luka Modric, hecho que les hermana con la cuarta selección del grupo.
En efecto, Irlanda también cuenta con una estrella eterna que siempre parece a punto de explotar: Robbie Keane, con 32 primaveras, y que además juega en Los Angeles Galaxy. ¿ Es o no es una estrella ?
Grupo D : es el grupo que más ilusión ha despertado en el sector del lenocinio. Entre los líos de faldas que siempre acompañan a la selección inglesa y las juergas descubiertas a Ribery y compañía, las prostitutas de ambos países andan frotándose las manos; bueno, y los muslos.
Francia ha dejado en casa a Gourcuff, supuesto causante de todos los males en el anterior mundial. Al parecer el chaval sabe leer y de esa manera informaba al resto de la plantilla del malestar de la prensa con su juego deficiente. Con su ausencia la selección bleu ha recuperado la sonrisa de la mano de Ribery, Benzema o Malouda, tíos letrados ellos. La afición ya es otro cantar, no en vano acaban de elegir como presidente a un tipo que se apellida Holanda...
Inglaterra lleva siendo un polvorín varios años. Pero no porque el ambiente de la selección sea explosivo, no, sino porque allí juegan a zumbarse a la mujer del compañero. Así, con el miedo de que en un despiste se la acabara enchufando Terry, Capello decidió dimitir y el rendimiento del equipo es una incógnita. Rendimiento en el campo, quiero decir. De hecho Lampard es baja finalmente y se rumorea que ha fingido su lesión para que no le levanten a Christine Bleakley.
Suecia cuenta entre sus filas con el carisma de Ibrahimovic, su jugador más desequilibrante. Y el más desequilibrado también. Del tiempo que tarde en entrar en combustión dependen muchas de las opciones de su selección.
Y por fin Ucrania, el otro anfitrión, que cuenta con un hándicap inesperado. Las leyes del país impiden a ningún huésped salir fuera del geriátrico a partir de las 10 de la noche. Teniendo en cuenta que dos de sus tres partidos de la primera fase empiezan a las 21:45 ( hora ucraniana ), ¿ cómo conseguirán alinear a Shevchenko sin violar la ley ? Lo mismo le cargan las culpas también a Timoshenko.
Después de estas pinceladas espero que ya podáis hacer cábalas con mayor profundidad sobre quién será el próximo campeón de Europa. ¡ Suerte y que no nos intervengan antes de que termine !
viernes, 11 de mayo de 2012
Y no estaba muerto, que no, que estaba tomando cañas, lereleré
Hace unos meses ( concretamente cincuenta y seis, ¡je! ) escribí una entrada que se titulaba "Volverás a Hontanazor". Era una promesa de retorno después de haber tenido abandonado el blog durante cierto tiempo. La promesa duró casi dos años y luego el blog se sumió en un ominoso silencio. Las razones no vienen al caso, aunque afortunadamente no se debieron a una sequía creativa, pero ahora una nueva oleada de impulso literario me envuelve y me rodea, empujándome a retomar otra vez este pequeño rinconcillo bloguero.
Esa ola son mis amigos, que han continuado con sus propios blogs o han creado alguno nuevo, lo que me hace sentir como un intruso en aquellas charlas de los cafés madrileños del siglo pasado, cuando diversas personalidades del arte o la intelectualidad intercambiaban sus opiniones y sus experiencias, en un ambiente muy enriquecedor para el espíritu.
Hace unos años solíamos vernos cada semana al menos dos o tres veces, cuando no casi a diario, y discutíamos de lo humano y lo divino, de lo serio y lo accesorio, con pasión o indiferencia, a veces durante horas, al igual que los grandes personajes de esos cafés. Luego los trabajos y las derivas personales ( y cierta pereza al movimiento que parece desarrollarse con la edad ) complicaron esas quedadas hasta convertirlas en mucho más ocasionales de lo que nos gustaría, con lo que las grandes discusiones trascendentales cedieron el protagonismo ante las obligatorias ( y con los tiempos que corren, por desgracia, desencantadas ) puestas al día.
Algunos pensaréis que soy un pretencioso al comparar aquellas reuniones de adolescentes idealistas alrededor de una pizza y un Trivial con el privilegiado ambiente cargado de humo del café Gijón, pero los integrantes de nuestras timbas de entonces ahora también son destacados profesionales y prestigiosos científicos, con teorías inteligentes y poco convencionales sobre muchos temas. Y de ese privilegio me beneficié como persona y se beneficiaron mis relatos.
Como esa necesidad de seguir compartiendo ideas no disminuyó y las nuevas tecnologías nos han proporcionado una alternativa virtual a la dificultades organizativas, me subo a la cresta de la ola y recupero la actividad del blog.
Y como me considero incapaz de recuperar la línea seria y académica de las entradas antiguas, dejaremos en paz al bueno del señor Benet y nos arrimaremos a Peret. Así es la vida.
Eso sí, esperemos que dure...
Esa ola son mis amigos, que han continuado con sus propios blogs o han creado alguno nuevo, lo que me hace sentir como un intruso en aquellas charlas de los cafés madrileños del siglo pasado, cuando diversas personalidades del arte o la intelectualidad intercambiaban sus opiniones y sus experiencias, en un ambiente muy enriquecedor para el espíritu.
Hace unos años solíamos vernos cada semana al menos dos o tres veces, cuando no casi a diario, y discutíamos de lo humano y lo divino, de lo serio y lo accesorio, con pasión o indiferencia, a veces durante horas, al igual que los grandes personajes de esos cafés. Luego los trabajos y las derivas personales ( y cierta pereza al movimiento que parece desarrollarse con la edad ) complicaron esas quedadas hasta convertirlas en mucho más ocasionales de lo que nos gustaría, con lo que las grandes discusiones trascendentales cedieron el protagonismo ante las obligatorias ( y con los tiempos que corren, por desgracia, desencantadas ) puestas al día.
Algunos pensaréis que soy un pretencioso al comparar aquellas reuniones de adolescentes idealistas alrededor de una pizza y un Trivial con el privilegiado ambiente cargado de humo del café Gijón, pero los integrantes de nuestras timbas de entonces ahora también son destacados profesionales y prestigiosos científicos, con teorías inteligentes y poco convencionales sobre muchos temas. Y de ese privilegio me beneficié como persona y se beneficiaron mis relatos.
Como esa necesidad de seguir compartiendo ideas no disminuyó y las nuevas tecnologías nos han proporcionado una alternativa virtual a la dificultades organizativas, me subo a la cresta de la ola y recupero la actividad del blog.
Y como me considero incapaz de recuperar la línea seria y académica de las entradas antiguas, dejaremos en paz al bueno del señor Benet y nos arrimaremos a Peret. Así es la vida.
Eso sí, esperemos que dure...
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