Esa noche estaba especialmente negativo. No conseguía transmitirle ni la esperanza ni la ilusión que todo ser humano, por el mero hecho de existir, debe sentir obligatoriamente en al menos pequeñas dosis. Por eso decidí utilizar todo mi arsenal de lugares comunes y chantajes emocionales con el único fin de obtener de su boca un comentario positivo.
- Vale, correcto, admitamos que la vida dispone en ocasiones malas rachas donde todo parece salir al revés de como uno lo espera. Es más, no sólo son rachas malas sino que puedes llegar a plantearte que "alguien" en algún lugar lejano y supongo que elevado ha decidido machacarte en nombre del azar o del destino. Y que no sólo entrevera todo sino que hunde tu vida socavando los pilares sobre los que te apoyabas, de tal suerte que te encuentras inmerso en la parálisis provocada por la sorpresa. Admitamos que eso ocurre puesto que la experiencia así nos lo indica. Pues bien, la propia experiencia también nos recuerda que no somos los únicos en sufrir esas calamidades, es más, que ya las hemos sufrido en ocasiones anteriores, que de todas hemos salido más pronto o más tarde y el resultado al final del túnel no ha diferido del anterior al inicio de ese bucle negativo. Que si excluimos lo verdaderamente importante que es la ausencia irrevocable de un ser querido ( y sabes a lo que me refiero, no me tergiverses ), en realidad nunca pasa nada. Que todo tiene solución. Y lo mejor es que esa solución está en ti, no necesitas que nadie te dé la receta de la poción mágica, tú eres dueño de la fuerza necesaria pues ya lo has hecho más veces. ¿ O no es cierto que has salido a flote en otros desengaños amorosos ? ¿ O no es verdad que has vuelto a trabajar tras encontrarte de patitas en la calle ? ¿ Acaso miento si te recuerdo que te has repuesto de dolencias físicas mucho peores que las que ahora te amargan ? Podría elaborar una lista de todas las adversidades que has ido superando desde que te conozco y seguramente acabaría con la tinta de un barril. ¡ Qué diablos ! Prefiero que el barril contenga cerveza y brindemos caña a caña por cada una de las puertas que se te abren cuando parece que todas tienden a cerrarse, por cada una de las oportunidades que surgen a raíz de finalizar con lo pretérito, por cada una de las alegrías que te quedan por vivir...¿ Puedes negarme que serías capaz de decirme tú mismo más de cuarenta proyectos que ahora aparecen ante tus ojos y que se mantenían ocultos bajo la comodidad de la situación anterior ? Claro que no puedes pues tú también lo sabes. Entiendo que los cambios deben ser asimilados y celebro que así sea, pues sólo cuando uno digiere bien la comida ésta resulta beneficiosa para el organismo; este período de duelo se me antoja inevitable. La tristeza y el miedo a lo desconocido son sentimientos inherentes al hombre, habría que tener un corazón de piedra para desdeñar el sufrimiento que supone la agonía de aventuras por las que uno lucha y donde vuelca toda su energía, todo su empeño, todo ese corazón. Y yo sé que el tuyo no es de piedra. Por eso te permito que sigas mimoso, que mantengas ese aire de lamento continuo, que prolongues el victimismo hasta darle en ocasiones, no puedes negarlo, un toque algo grotesco. Pero lo permito por una razón y con una condición. La primera es que te quiero y te apoyaré siempre, aunque cometas cien mil errores, bien lo sabes. La segunda es que de todo esto saques la conclusión de que vale la pena vivir, que por muy disgustado que estés el hecho de sentir ya te impulse hacia adelante, que estas vivencias te ayuden a crecer al igual que lo hicieron las anteriores, dando como resultado ( un resultado en continua evolución pues sigues vivo, no lo olvides ) esa personita que nos tiene en vilo a todos sus amigos, que nos hace disfrutar, que nos motiva a buscar el momento y el lugar de encontrarse contigo para deleitarse con tu sonrisa, con tu diálogo, con tu simple presencia, la personita que si faltara crearía un vacío imposible de llenar y cuya ausencia soy incapaz de imaginar.
¿ Realmente crees que sería mejor morirse ?
- Sí.
Objetivo cumplido, oye.
domingo, 26 de noviembre de 2006
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