Jo, Indy, en menudo dilema me ha puesto tu película. Habitualmente no me gustan demasiado este tipo de historias donde el bueno siempre gana, encuentra el tesoro, se lleva a la chica y los malos tienen su merecido. Por eso iba al cine con la sana intención de imaginarme en qué momento que quedara plausible te hubiera matado yo. Pero ahora no me decido porque podrías caer casi en cada secuencia. Y es que os habéis pasado, colega.
Para empezar creo que hasta tú estarás un poco avergonzado de lo malos que son los malos que te ponen. Pero malos de solemnidad. Dos largas horas disparándote y no te rozan ni un poquito y tú tiras al suelo una metralleta que se dispara sola y le das a un soviético en un pie. En serio que no te llegan a la altura y van cuatro películas. Es como si en un videojuego pasaras de nivel pero los enemigos siguieran siendo igual de palurdos que al principio. Eso empobrece tus logros, créeme.
Visto que rusos y alemanes no dan la talla, creo que deberías considerar la posibilidad de que en futuras entregas tus antagonistas fueran los animales que hay en esta película. Fíjate, estalla una bomba atómica y el perrillo de las praderas ahí está, observando el hongo mientras piensa "pedazo de pepino han soltao" pero ni se mueve el tío, sólo le deja perplejo ver salir a un tipo de una nevera sin un rasguño tras esa explosión que le ha lanzado a cientos de metros ( que lo entiendo, porque a mí me ocurrió lo mismo ). Otros, los monos que, con mirar a los ojos a tu recién estrenado hijo, le enseñan a viajar con las lianas y se unen a vuestra causa; y la rusa buscando la parapsicología en una calavera...¡ Que son los monos el arma total, mujer ! Y para rizar el rizo, diez minutos te lleva tumbar al ruso y en medio segundo lo levantan las hormigas amazónicas, lo cargan y, venga, a la despensa. Esos sí que son enemigos temibles.
Y además estas últimas muy consideradas, os organizan el cuadrilátero y todo. Porque vale que no les mole la calavera pero entre ella y vosotros hay mucha más distancia que entre las hormigas de vanguardia y la propia calavera. Supongo que pensaron como la guardia civil cuando presencia una pelea en las fiestas de un pueblo, " que se frían a tortazos y al que pierda nos lo llevamos y todos tan contentos ".
Claro que, puestos a igualar, tampoco salen muy bien parados los del FBI. Resulta que te hacen la vida imposible porque, en pleno maccarthismo, tu supuesta ayuda a esos soviéticos les ha escamado y presionan hasta que te apartan de tu trabajo. Pero luego andan rusos muy rusos con acento de rusos montando persecuciones en las calles, broncas en bares donde pasan desapercibidos con sus trajes de vestir rodeados de chupas de cuero y jerseys de hermandades o jaleos en los campus repletos de gente y allí no se entera ni el tato. Hay que ver...
El caso es que te voy a hacer un recuento de las veces que, si hubiese sido tu guionista, hubiera podido acabar contigo. Y comprobarás que ibas a dejar a Kenny a la altura del betún:
- muerto tras encontrar la caja que buscan los soviéticos, al ser alcanzado por alguno de los miles de disparos de los certeros tiradores rivales;
- ahogado al ser empujado por el cohete ese que os saca al ruso y a ti del almacén;
- desintegrado con la bomba atómica ( huelgan comentarios );
- reventado en el choque de la nevera con el suelo;
- atropellado en la persecución sobre la moto, cuando te pasan del coche a la moto y viceversa;
- envenenado por uno de los dardos de los indios, que parecen haber ido a la misma escuela de tiro que los soviéticos ;
- apaleado por la comunidad científica al destrozar las momias de Orellana y amigos tras llevar quinientos años desaparecidas;
- derretido tu cerebro por la calavera;
- ahogado en las arenas movedizas;
- picado por la serpiente;
- infartado al saber que el tonto del bote del rockabilly es en realidad tu hijo;
- ahogado en las arenas movedizas ( te dio tiempo incluso a escribir testamento );
- condenado a pena de muerte tras matar a sangre fría a tu novieta de antaño al no aguantar su insufrible verborrea ( yo aquí te hubiera absuelto pero ya sabes cómo sois los yanquis );
- estampado en un árbol en cualquier instante de la persecución a lo largo de la jungla;
- muerto por alguna de las cientos de balas que de nuevo los extraordinarios tiradores soviéticos vuelven a desperdiciar;
- despeñado por el precipicio;
- aplastado por el coche de la soviética élfica;
- secuestrado por las hormigas como el ruso para seguir dirimiendo vuestras diferencias en un ambiente más íntimo;
- ahogado en el río tras fallar estrepitosamente los cálculos de tu novieta con respecto al aguante de la rama;
- ahogado en la primera catarata;
- ahogado en la segunda catarata;
- ahogado en la tercera catarata;
- sacrificado por los indios de la ciudad perdida;
- abducido por la nave espacial;
- atropellado por alguno de los cientos de pedruscos provocados por la destrucción del templo;
- ahogado tras anegar el Amazonas el hueco que deja la nave espacial y que tu cadáver tuviera que volver a caer por las tres cataratas anteriores.
Por supuesto que estos finales podrían ser compartidos por tus compañeros de aventuras, la pesada de tu novieta, el pringao de tu hijo o el zumbao de tu antiguo colega. No tengo mayor inconveniente. Eso sí, vale con que el chico no sea muy listo y no tenga ni idea de casi nada ( aunque luego sea capaz de desplazarse con las lianas a la misma velocidad que los coches ), pero me parece fatal que le vaciles de esa manera haciéndole creer que Pancho Villa hablaba quéchua por el hecho de ser latinoamericano. Que luego el chico se crece y elucubra ese brillante plan de huir del campamento en medio de la selva, pensando, es de suponer, que allí al lado habría una cabina telefónica de SOS y línea directa con la DGT.
La cuestión es que ando dubitativo y me pone muy nervioso tanta indecisión. ¿ Por qué no me echas una manita ? Pero sin látigo, que ya te veo...
2 comentarios:
Yo voto por apaleado por la comunidad científica al destrozar las momias de Orellana y amigos tras llevar quinientos años desaparecidas. Se lo merece.
Sí Señor, has descrito perfectamente la película que ha echado por los suelos mi mito de la infancia. Ahora, al próximo que me llame "Indy", en vez de sonreirle y sentirme orgulloso, le parto la cara. ¡Pero es que no se podía haber hecho una 4 película peor de lo que la han hecho!¡Pero si sólo faltaban que salieran los putos Eewoks! En fin, cada día me siento más lejos de mi infancia y de sus ideales... Un abrazo.
PS: ¿no sabrás la marca de la nevera anti-nuclear esa? Nunca viene mal tener una...
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